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"Ojos Rojos" Fotos Chile v/s Bolivia.

19 de Junio de 2009

Sin saberlo, era el último partido por estas eliminatorias que se jugaba en el Estadio Nacional, a partir de la próxima fecha, Chile jugará en el Estadio Monumental.










Nota Roja; "Ojos Rojos" en Paraguay.

9 de Junio de 2009
Lo primero que hace un chileno cuando llega a Asunción es sentirse millonario, además de enfermo. Millonario porque al pasar por la casa de cambio y darle 200 dólares por la ventanilla al cajero, la devolución por su parte es de algo así como 500.000 guaraníes. Si señores, quinientos mil. En el momento que me los pasó no pude dejar de sentir un inmenso poder y agradecerle por haberme dado tantos… ¿tantos que?, así que le pregunté, “¿señor, cómo se llaman estos?”, “guaraníes”, respondió él. Así que Ojos Rojos tenía dos días para derrochar ceros, hasta que, como era de esperarse, la decepción y la realidad se hacen patentes cuando nos dicen que el taxi al centro cuesta 90.000 de esos.


Además de millonarios nos sentimos algo enfermos cuando vimos que en el aeropuerto todos los habitantes locales tenían esas cosas blancas tan de moda que sirven para taparse la boca y no contagiarse enfermedades que, la verdad, son igual o menos peligrosas que todas las fiebres que aparecen en todas nuestras ciudades sudamericanas cada vez que llega el invierno. Pero bueno, si los paraguayos aun no tienen casos del Síndrome de Porky, se entiende que no quieran que una manga de chilenos se las contagie. Nos hicieron sentir un poco enfermos, pero hay que decir que son muy buena gente, que son un pueblo muy amable, un país muy acogedor.
Al final, y menos mal, lo que les llevamos no fue fiebre, si no fútbol. O mejor dicho, la fiebre del fútbol. Y así, gracias a la pelotita hemos podido estar ahí, en Asunción, y conocer a nuestros vecinos, de los cuales siempre estaremos agradecidos por lo bien que nos trataron.
El equipo de Ojos Rojos se alojó en la casa del Pelao y Natu, él, un amigo chileno, anarquista que se autoexilia a Paraguay porque sí, porque le da la gana, ella, Natu, paraguaya y feminista, más de lo segundo que de lo primero. Nos quedamos en su casa que, además de casa es una biblioteca abierta a la ciudadanía entera, porque, aunque suene raro, en este mundo hay más que fútbol. Se trata de la “Comuna Emma Chana y todas la demás”. Vamos a abstenernos de darles la dirección de la Comuna, simplemente por si algún lector es antianarquista o antifeminista y se le ocurre ir ahí a irrumpir la paz.



Posiblemente, si Ojos Rojos tuviera la plata suficiente, y tuviera en dólares la misma cantidad de ceros que en guaraníes, hubiéramos ido a un Hotel, tal vez al mismo que la Selección, hubiéramos comido mucho y sin parar, y hubiéramos usufructuado del Juanito Caminante, Etiqueta Roja, obviamente. Pero no. Ojos Rojos requiere todo nuestro esfuerzo, tiempo y dinero, y eso se torna a veces realmente bueno porque, como dicen por ahí, no hay mal que por bien no venga, y siendo lo que somos hemos logrado conocer cosas en todos los países que los dólares no nos hubieran mostrado. Es decir, que con Master Card no podríamos haber estado con el Pelao y la Natu, ni haber dormido placidamente en esos colchones desplegados por el suelo de la sala de lectura.

Esta ha sido por ahora la crónica paraguaya, de fútbol hay poco que decir porque la roja sigue repitiendo el buen juego al que ya comenzamos a acostumbrarnos; el placer de jugar bien se disfruta a cada momento y nosotros recreamos a cada momento los movimientos de Alexis. ¡Agarráte Messi! La extrañeza de ganar nos confunde en silencio y la esperanza se mantiene intacta.


Ahora solo falta disfrutarlo y ser, ante todo, humildes y mesurados, porque de lo contrario, todos los que ahora hablan bien de La Roja, a la primera que jueguen mal dirán lo contrario, y lo que ahora es positivo, será, como siempre, convertido en una crítica destructiva, y seguiremos reproduciendo la lógica del amor/odio que está siempre, pero siempre, muy alejada de la realidad.

Eso por ahora, es un placer poder seguir acompañándolos. Esperamos poder cambiar de continente.

Hasta la victoria siempre.

Sebastían Kohan.

Nota Roja; Chile Rumbo Sudáfrica 2010.

1 de Abril de 2009

“Nota Roja”, por Sebastián Kohan.
No es fácil ser sudamericano cuando las plazas para el mundial están contadas. No es fácil ser chileno y ansiar algo con tantas ganas como ir al mundial, sabiendo a cada momento la dificultad que ese deseo conlleva. En estas eliminatorias la euforia y la angustia van de la mano, una al lado de la otra: con cada punto ganado y cada punto perdido Sudáfrica se desplaza miles de kilómetros, lo que está cerca en un momento deja de verse al siguiente. Un sueño intermitente, que aparece y desaparece. No es fácil ser chileno, ni peruano, ni colombiano, ni boliviano, ni ecuatoriano. No es fácil ser de esos países que juegan como nunca y pierden como siempre.

Si Chile gana los dos partidos, Perú y Uruguay, seremos los mejores, se escucharán los cantos, florecerá la alegría y nos inundará el amor propio, ese que aparece cada vez puede aparecer, tan falto de mesura y tan carente de humildad. Si Chile pierde volveremos a ser los peores, volveremos a despreciarnos como siempre, seremos lo peor y flotará en el aire y sin contemplación toneladas de críticas autodestructivas y paralizantes de siempre, tan falto de mesura y carente de amor propio. Y pase lo que pase, la única constante será la nula capacidad de saber aceptar y entender lo que verdaderamente somos.
Sábado 18:00, el equipo del documental Ojos Rojos (un grupo de cuatro jóvenes que hace mas de 7 años siguen a la selección a todos lados donde va), sube al charter de la selección, vuelo Lan 1360.

La unión que aparece entre los jugadores en los viajes  y momentos previos al partido es una cohesión que sólo viven los equipos que funcional como tal. Solo de los procesos con vistas a largo plazo pueden surgir grupos que existan más allá de sus individualidades, y eso en esta selección se nota a cada paso que dan los jugadores. Menos talla, menos hueveo, mas concentración. Los seres humanos no somos sólo lo que está adentro nuestro sino todo lo que nos rodea, y el sentirnos parte de un equipo nos vuelve mas honestos, más sinceros, más realistas, más comedidos, menos estrellas. Cualquier jugador del equipo de Bielsa sabe que sin el resto de los jugadores no es nada. Se es porque se está en equipo, y todo lo demás no vale para nada. Bielsa sabía muy bien cuando hizo la primera convocatoria de las Eliminatorias que ese iba a ser el equipo, y los jugadores lo saben ahora, y eso les da confianza y entidad. Sin un trabajo continuado cada partido es un empezar de nuevo, y cuando uno empieza siempre hace las cosas un poco mas, por mas bueno que sea.
Domingo 18:00. Chile gana tres uno, parece que algunos procesos funcionan.